
25 min
Fácil
4 personas
Prepara la parrilla y el salmón: Calienta la parrilla, eléctrica o tradicional, a fuego medio. Luego corta un trozo amplio de papel de aluminio y colócalo sobre una superficie plana. Coloca encima los trozos de salmón con la piel hacia abajo y reserva el pescado.
Prepara el aliño de ajo: Derrite la mantequilla en una sartén pequeña a fuego medio. Luego agrega los dientes de ajo finamente picados y saltéalos durante 1 a 2 minutos, solo hasta que desprendan su aroma, evitando que se doren. Retira del fuego, exprime el limón para obtener su jugo y añádelo junto con el vino blanco, mezclando bien hasta integrar.
Condimenta el pescado: Con ayuda de una brocha o cuchara, distribuye el aliño sobre ambos lados del salmón. Procura cubrir bien la superficie. Sazona con sal y pimienta al gusto, corta la cebolla en juliana fina y espárcela sobre el pescado fresco.
Envuelve y cocina: Cierra el papel de aluminio formando un paquete bien sellado para conservar los jugos. Lleva a la parrilla y cocina durante 15 minutos, luego abre con cuidado la parte superior del envoltorio. Deja la piel apoyada sobre el aluminio, y cocina 3 a 4 minutos adicionales hasta que el salmón esté en su punto y el ajo ligeramente dorado.
Finaliza y sirve: Finalmente, pica el perejil fresco y espolvoréalo sobre el salmón recién retirado de la parrilla. Si deseas, corta el limón restante en rodajas para decorar antes de servir.
Pollo a la mantequilla