
30 min
Fácil
4 personas
Cocina los tallarines: Cuece los tallarines en una olla con abundante agua con sal, siguiendo las instrucciones del paquete, hasta que estén al dente. Luego, escúrrelos y déjalos enfriar unos minutos antes de usarlos. Si vas a aprovechar los tallarines que te sobraron, sácalos del refrigerador con anticipación.
Sofríe la cebolla: Corta la cebolla en pluma fina y el jamón en tiras. Después, calienta la mitad del aceite en una sartén antiadherente de 24 cm a fuego medio y sofríe la cebolla durante 5 minutos, hasta que esté blanda. Agrega el jamón y cocina durante 1 minuto más, revolviendo para integrar los ingredientes.
Mezcla los ingredientes: En un bowl grande, bate los huevos con el queso parmesano, el perejil picado, sal y pimienta. A continuación, incorpora los tallarines y el sofrito de cebolla con jamón. Mezcla bien con una pinza o dos tenedores para que la pasta quede cubierta con el huevo.
Cocina la tortilla: Calienta el resto del aceite en la misma sartén a fuego medio-bajo y vierte la mezcla. Distribúyela de manera uniforme con una espátula y cocina durante 8 a 10 minutos, sin revolver, hasta que la base esté dorada y los bordes se vean firmes.
Da vuelta y termina la cocción: Cuando la tortilla esté firme por debajo, coloca un plato grande sobre la sartén y dale la vuelta con cuidado. Luego, deslízala nuevamente en la sartén y cocina el otro lado durante unos 5 minutos, hasta que esté dorado y el huevo haya cuajado por completo. Finalmente, retírala del fuego, déjala reposar durante 2 minutos y córtala en triángulos antes de servir.
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