
40 min
Intermedio
4 personas
Prepara las papas y la cebolla: Pela las papas y córtalas en láminas delgadas y parejas para que se cocinen de forma uniforme. Luego corta la cebolla en pluma fina, procurando que quede del mismo grosor para que se ablande al mismo ritmo que las papas.
Confita las verduras: Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-bajo y agrega las papas y la cebolla con una pizca de sal. Cocínalas durante 15 a 20 minutos, revolviendo suavemente de vez en cuando, hasta que estén tiernas pero sin dorarse. La idea es que se cocinen lentamente en el aceite.
Escurre y mezcla con el huevo: Retira las papas y la cebolla con una espumadera y escúrrelas bien para eliminar el exceso de aceite. Mientras tanto, bate los huevos en un bowl amplio con sal y pimienta, e incorpora las papas tibias. Deja reposar la mezcla 5 minutos para que se integren los sabores.
Cuaja la tortilla: Calienta una cucharada del aceite reservado en una sartén antiadherente a fuego medio y vierte la mezcla. Cocina durante 4 a 5 minutos, moviendo la sartén de vez en cuando, hasta que los bordes estén firmes pero el centro siga jugoso.
Da vuelta y termina: Coloca un plato grande sobre la sartén y da vuelta la tortilla con un movimiento firme. Luego deslízala nuevamente a la sartén para cocinar el otro lado durante 3 minutos más. Sírvela tibia para disfrutar mejor su textura cremosa.
Sopaipillas sureñas